jueves, marzo 16, 2006

La p... bolsa/mochila



Ahí está, a la izquierda y tan a gustito. Es la imagen de la jodida 'mochila' (¿por qué la versión oficial se ha empeñado en llamar durante dos años mochila a una bolsa de deporte?) que se encontró en Vallecas y que Álvarez no vio en El Pozo. Vamos, ni Álvarez ni los que levantaron acta de los objetos encontrados en su interior, porque no aparece consignada en ella, tal y como refleja el sumario de Del Olmo.

Más allá de ponerme a discutir si es ésta o no, que si la muestra A, la B, la C o la que sea, me espanta el pensar que ahí dentro pudo haber lo mismo que le costó la vida a 192 personas en varios Cercanías, a 7 moritos en Leganés y a un GEO en el mismo sitio. 200 muertos en esa tela azul.

Y me choca, sobre todo, lo limpia que aparece en la foto. Siempre me he imaginado que cuando hay una explosión (y más de aquellas características) todo se llena de polvo. Vale, sí, esta mochila-bolsa no estallo luego iba en un vagón que no explotó... Pero me sigue sin cuadrar: ¿no se cayó al suelo durante el meneo de las explosiones? Tampoco, siguió en un altillo. ¿Los Tedax la manipularon con guantes y sobre una alfombra en la estación? ¿Y al sacarla en la comisaría para desactivarla lo hicieron con tacto? Juer, no me lo explico: ¡una bolsa impoluta! No es que los hp de los terroristas no dejasen huellas, no. Es que ¡NADA! dejo ninguna manchita en ella. Es la ostia. Si alguien me mira el sumario y me dice el material del que está hecho, me compro un par de camisas y otros dos pantacas de es tela antiensuciable.

Hala, a mandar.

martes, febrero 28, 2006

Florentino y las alas de Ícaro




Cuenta la leyenda que Ícaro, hijo de Dédalo, intentó escapar junto a su padre del laberinto gracias a unas alas realizadas en cera. Pese a las advertencias de Dédalo, Ícaro se emocionó con su nueva condición aérea, se sintió el dueño del mundo e intentó alcanzar el Sol en su vuelo. Las alas se derritieron e Ícaro se precipitó sobre el mar, muriendo ahogado. Desde entonces, a ese mar se le conoce como Mar de Icaria.

La anécdota me viene al pelo para contar lo que le ha sucedido a Florentino Pérez. Nadie duda de su gestión económica, que ha situado al Madrid en un primer plano desconocido desde tiempos de Puskas, Di Stéfano, Gento, Kopa, Rial y cía. Y tampoco nadie duda de sus dos primeros años de gestión deportiva. Incluso yo mismo, socio euroabonado 23.899, le apoyé en su primer triunfo electoral. Pero todo se torció cuando llegó Ronaldo, las alas de cera que han mandado a Florentino Manzanares abajo.

Desde que llegó el brasileño de la eterna tripita (por otro lado, como servidor), cuesta abajo en la rodada. Un chasco tras otro. Unos deseos enormes de alcanzar el Sol de la galaxia cuando han sido cuatro años de nublado pese a la última Liga conquistada por el equipo. Mil entrenadores, un desbarajuste total en las formas, mal rollo contínuo entre la Prensa y el club, entre socios, entre peñas... Y es que con un equipo que más parece la antesala de la Asociación de Veteranos que un club de fútbol, es imposible el buen rollo. Yo mismo, al borde de los 34 tacos, cada vez soy más quisquilloso en mi humor y más selectivo en mis amistades. Y supongo que un vestuario plagado de divos montados en Porsches y Ferraris será un avispero en el que todos mostrarán su aguijón a ver quién lo tiene más largo.

Y te han picado todas, Florentino. Y ahora, pese a que he sido tremendamente crítico con tu gestión, me da hasta pena. Porque se te han derretido las alas cuando lo que deberías haber hecho es dar un puñetazo en la mesa, poner a todos firmes, hacer limpia y seguir currelando en la línea de los dos primeros años. Pero ahora quedan los divos instalados en un club que es patrimonio de sus socios. Y ya va siendo hora de que el Bernabéu sea un clamor que deje bien claro que no queremos aquí ni a consentidos (Ronaldo, Roberto Carlos, Helguera, Salgado), ni a medianías (Gravesen, Diogo, Pablo García, Raúl Bravo), ni a intocables (Raúl), ni al ex mejor jugador del mundo convertido en una medianía con menos capacidad física que mi abuela (Zidane) ni a directores deportivos que no sabemos para qué están (Floro, Ramón Martínez), ni a entrenadores incapaces de enderezar el rumbo.

Y ojo, que toda la situación viene desencadenada desde tiempos de Del Bosque. Él. Obélix, ese mismo que nos ponía de los nervios a todos en el Bernabéu con sus decisiones inexplicables, con sus cambios obligados en los cinco últimos minutos de cada partido, se ganase o se perdiese. Porque Del Bosque fue el primero en dar manga ancha a todos los jugadores en el vestuario, en darles protagonismo sólo a los divos, en dejar que hicieran lo que les viniera en gana. Y esa célula madre fue el embrión de la metástasis que ha acabado en el actual cáncer del vestuario.

La Galaxia... voló tan cerca del Sol que Floren se ha quedado sin alas. Que te vaya bonito y a ver qué narices hacemos ahora nosotros.

jueves, febrero 09, 2006

Apoyo incondicional

martes, enero 24, 2006

Zapatero en Moncloa: fumando espero... el Estatut que yo quiero

(Recogido de www.prnoticias.com)

¡Qué no se entere Elena Salgado!, porque lo que hemos visto ayer es insólito. Los ciudadanos de a pie son perseguidos por la Administración y la nueva Ley del Tabaco, mientras que el Presidente del Gobierno y el líder de CiU Artur Mas, se fuman varios cigarrillos en Moncloa, mientras acuerdan los últimos detalles del Estatut. ¿Acaso no está prohibido fumar en el trabajo? ¿Y la Moncloa no es el lugar de trabajo del Presidente de Gobierno? ¿Entonces porqué el Presidente puede fumar y el resto de los ciudadanos no? ¿Dónde estaba la Ministra Policía para detenerlos?...

Así están las cosas. Durante los primeros veinte días del año, todos los fumadores han debido soportar el “mono” del tabaco en sus trabajos, muchos de los cuales no son siquiera autorizados a salir a la calle a fumar… por eso de la productividad. En esas estamos, con una Ministra Policía que también quiere prohibir el alcohol cuando el Presidente de Gobierno va y resuelve las negociaciones del Estatut entre uno que otro cigarrillo. Insólito.

Zapatero ha vulnerado de la manera más evidente una de las normas estrella de su mandato. Mientras todos claman por una flexibilización, el Presidente fuma en su lugar de trabajo, sin importante nada. Claro, como él es el que manda. Muy mal ejemplo diría la Ministra Policía Salgado, esa que se ha encargado de hacernos creer que todas estas restricciones son por el bien común. Pero nuestra Ministra Policía sólo barre para casa.

¿Dónde estaba ayer, cuando Zapatero y el líder de Ciu Artur Más se despachaban, cigarrillo tras cigarrillo? ¿Por qué no lo impedía? ¿No se enteró? ¿Para ellos no vale la ley? ¿Y sino sabía, que habrá dicho cuando se enteró esta mañana? Lo dicho, una vergüenza, que deja claro que la ley (al menos la del tabaco) no es igual para todos.

Por el momento, el Club de Fumadores por la Tolerancia aseguró que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "fuma en su centro de trabajo" e incumple por tanto la Ley de medidas sanitarias contra el tabaquismo aprobada por su propio Gobierno, y le pidió una "explicación racional" de este comportamiento."En representación de los diez millones de españoles que, para poder fumar, se ven en la obligación de salirse a la calle (cuando se lo permiten), el Club de Fumadores por la Tolerancia exige a José Luis Rodríguez Zapatero que ofrezca una explicación racional de por qué en su lugar de trabajo sí se puede fumar, si es que no está sometido al imperio de las leyes que su propio Gobierno aprueba".

lunes, enero 16, 2006

Parece que pirula, pero ¿hasta cuándo?



Por fin parece que algo carbura. Real Madrid-Sevilla, 4-2 y tres del galo calvorota, el gran Zizou. Parece que con López Cura, digo Caro, estos tiparracos se han enchufado y por fin corren, sudan, pelean y a veces, y aunque parezca mentira, no se ponen colorados, sino que juegan al fútbol. Y bien.

Eso sí, ¿hasta cuándo? Casillas sigue siendo un porterito: el mejor del mundo en las salidas, entre los tres mejores del mundo bajo los palos y al nivel de mi abuela Emilia a la hora de salir a por balones por alto: un desastre, claro. Salgado, que antes de la Euro 2004 estaba enorme, es una caricatura en malo de sí mismo y Cicinho, con todos mis respetos, no es Cafú. Bien Sergio Ramos, aunque aún está algo verde, y ojalá vuelva rápido Woodgate, porque por vez primera desde que se fue Benito la gente mira un once del Madrid, ve a Woody y piensa: "mira, el central". Una planta cojonuda y, mala suerte aparte, de momento lo hace todo bien y sin complicarse.

Vamos al centro del campo. De Pestiño prefiero no hablar, todo el mundo decía que era un crack y yo decía que Villa (Valencia) era mejor. Pero claro, nadie me creía. Guti, un crack, imprescindible, el día que se lo crea se come el mundo. Gravesen es un espantapájaros gracioso, Pablo García debería ser el titular. Beckham es otro imprescindible: porque juega, aunque tenga un déficit horroroso de calidad. Zizou es Dios, venido a menos por culpa del laicismo. Los demás son el carrito del pescao.

¿Y delante? Pues aparte de la delantera whopper, Ronaldo-Cassano, a los que empaquetaría con un lacito y los tiraría al fondo del Manzanares (ojo, que soy bueno, que con las obras no tiene agua, pero el susto iba a ser tocho), todos nos hemos dado cuenta de que Raúl no es tan imprescindible como creíamos y Baptista... Tengo una fe ciega en él. A ver si alguien le pone en su sitio de una vez y va a hincharse a marcar goles. Aunque tenga un control de balón horroroso.

En fin, que parece que el Madrid pirula, pero tengo una certeza: será hasta el primer galletón. Cuando nos lo llevemos, apaga y vámonos, porque andamos en descomposición.

jueves, enero 12, 2006

Gracias por defender a los fumadores, Antonio Burgos

Sensacional. Cada día me siento más identificado con él, sus pensamientos y sus ideales. No tiene desperdicio.

En el fumadero de opio
Lo había visto en alguna película americana de cunfú, de chinos malos con cara de Vidal-Quadras o de Otegui que dan patadas en la boca. Pero nunca había tenido la oportunidad de estar en un fumadero de opio. Ayer tarde estuve. Si no de opio, de Winston y Ducados, que tiene más morbo. Y no en Hong Kong, sino en Sevilla. Y no en una barriada marginal, sino en el Cortinglés de Nervión. ¿No organiza Isidoro Alvarez las promociones de la India o la China en el Cortinglés? Pues en una aplicación estricta y más adelantada que nadie de la Ley Antitabaco, ha puesto en sus cafeterías los fumaderos de opio, perdón, de Ducados y de Winston.
Del salón de la cafetería en un ángulo oscuro, de las personas sanitariamente correctas por unas mamparas separados, están los apestados, los viciosos, los peligrosos sociales, los pecadores: ¡los fumadores empedernidos! Entre volutas de humo. Me recuerdan a los condenados que en pelotas vivas se queman entre las candelas del Purgatorio en los barrocos retablos de ánimas. Con una diferencia: los pecadores del Purgatorio pueden alcanzar el Cielo si hoy se saca ánima, pero los fumadores compulsivos de la cafetería del Cortinglés están cociéndose en sus propias candelas sin la menor esperanza de que puedan recobrar la libertad de humo.
Aquí de un día a otro este Gobierno tan progresista aprobará la barra libre para la eutanasia. Ya ven la que liaron con el «Mar adentro» de un suicida indeseable. Eso es lo progresista: la eutanasia de golpe. Pero no se concede la menor libertad para la eutanasia en cómodos plazos mensuales. Esto de irse matando poquito a poco con el delicioso cigarrito. ¡Hala, al cuarto de las ratas, so fumador, que te vas a matar, y gloria y loor a la eutanasia y al aborto!
Por el encanto de lo prohibido, el fumadero está de bote en bote. Hay cola para poder coger mesa en la carena de los galeotes del cigarrito. Me tengo que sentar fuera, en el dictatorial territorio llamado «libre de humos». ¿Libre de qué? Le pido al metre un café y unos calentitos. Le comento lo cortos que se han quedado con el 30 por ciento para fumadero de opio. Se mosquea. Es un agente de la modernidad. Como los antiguos predicadores querían salvar tu alma por cojones, los inquisidores del tabaco pretenden cuidar tus pulmones negando tu libertad, ¿no hemos quedado que cada cual es dueño de su cuerpo? Y me dice el metre, señalando el fumadero:-Eso tendrán que prohibirlo también, ahí dentro no se puede entrar con tanto humo...Donde no se puede estar es aquí fuera, en el área libre de humos, con tan poca libertad. Y con tanta hipocresía.
Si yo ahora saco mi petaca de cocaína y extiendo la raya sobre la mesa, pero no una raya cualquiera, sino la raya de Portugal, y me pego el chute del siglo, nadie me dirá nada. Me puedo poner de cocaína hasta las trancas. Con lo nocivo que es eso para el cuerpo y para el alma, nadie me mandará a esnifarme a la puta calle. Pero, ay, de mí como ose encender un cigarrito. Seguro que llegan los antidisturbios y me llevan al penal del Puerto.
Y en cuanto a la hipocresía social y política del alcohol, ni te cuento. Tengo el coche abajo en el aparcamiento. He de volver a casa conduciendo. Si yo ahora le pido al metre que me ponga un güisqui doble, y luego otro, y otro, y otro, y salgo de aquí hasta la corcha, medio ciego, dando camballadas y cantando «Asturias, patria querida», nadie me dirá nada. Podré coger el coche completamente borracho. Mataré por el camino a cuatro o cinco criaturas. Eso sí, sin que ninguna de ellas sufra en sus pulmones el perseguido humo de esta estrellita de libertad en que se ha convertido la lumbre de mi cigarro.

El Estatuto de Cádiz

Por fin alguien recupera el sentido en estos días que nos ha tocado vivir. Luego dirán los catalufos que ellos son diferentes y lo que les dé la gana, pero los diferentes, por su arte y su modus vivendi, son los gaditas. Gracias por ser así y ojalá este vuestro proyecto salga adelante:



El Estatuto de Cádiz
"Cádiz, ejerciendo el derecho que le reconoce la Constitución que ella misma parió en 1812, manifiesta su voluntad de constituirse en Reino Independiente de Andalucía, región autonómica cuya Junta ha estado dándole por saco hasta este momento.
Titulo Preliminar. Disposiciones Generales.
Artículo 1.- Cádiz, Tacita de Plata, Cuna de la Libertad, es un Imperio, o por lo menos lo vale.
Artículo 2. - El Reino de Cádiz está compuesto por los territorios históricos actuales, de Cortadura al Faro Las Puercas, más los que se reclaman por razones de residencia de los gaditanos sin dinero para vivir en Cai-Cai, y que son, apunta, nene: Puerto Real, La Isla y Chiclana. Y por razones carnavalísticas, también son de Cádiz esos pueblos de la Bahía y de la Sierra y hasta de otras provincias de donde vienen comparsas malas, malas y chirigotas todavía peores. Ah, y Valdepeñas, que aunque es de Ciudad Real, donde nos lo hemos bebido de entero y pleno ha sido aquí.
Artículo 3.- El escudo estará compuesto por lo que está compuesto y que Andalucía nos copió, "en Cádiz hay que mamar". Ya saben: Hércules con los dos leones donde El Quini mandaba a los otros coristas.
Artículo 4. - El Himno de Cádiz, a diferencia de su vecina Ex-Paña, tiene letra, y dice así: "Aaaaaaaaaquellos duros antiguos que tanto en Cai".
Artículo 5.- Por el c... te la hinco.
Artículo 6 .- Serán ciudadanos de Cádiz todos aquellos nacidos en Cai-Cai, en el Mora, en Residencia, en el Hospital de Puerto Real, en los territorios citados en el artículo 2, y en las posesiones de Ultramar, La Habana es Cai con más negritos, así como en los Ultramarinos de los chicucos. Los más jartibles serán considerados gaditas.

Título Segundo
Artículo 1. La moneda del Imperio es el Leuro, divisible a su vez en 100 séntimos. El pelote queda fuera de circulación. Artículo 2 .- La unidad de medida es la Mijita de Freidor.
Artículo 4. - El bastinazo es la medida de capacidad de asombro y de rechazo, al mismo tiempo.
Artículo 5 (sin premio, no me hinques nada).- El Reino de Cádiz protegerá especialmente La Caleta, que es plata quieta, que quedará blindada para evitar su trasvase a las coplas de otros carnavales.
Artículo 6 .- Como hay quien dice que Cádiz no tiene fiestas, la Semana Santa, el Carnaval, Los Juanillos, Tosantos y el Corpus serán siempre festivos, por cohone, y el Lunes de Carnaval, Fiesta Nacional Gadita.
Articulo 7.- Los colores oficiales de Cádiz son el morao del pendón y me han dicho que el amarillo.
Artículo 8.- La comida nacional es la caballa asá, pero fuera parte tenemos los chocos de trasmallo, el bacalati con tomati, la priñaca, la ensaladilla pá cogé esconchones, el menudo, el montadito de pringá, y el arroz, que acaba de salir. La bebida nacional es el tinto de verano.

Disposiciones adicionales.
Artículo Único.- El poder en el Reino de Cádiz emana del pueblo. Y como Cádiz tiene tantos pueblos que vienen a jalear al Real Madrid cuando juega con el Cádiz, así que tú me contarás si hay poder o no hay poder".

domingo, enero 08, 2006

Y ahora, el súmmum



Lo siento, Josealf, pero tú sólo dabas un fotograma... y yo prefiero añadir esta obra maestra del género, superior incluso a Los Bingueros. ¡Toma Jeroma pastillas de goma!